viernes 29 de mayo de 2009

CARLOS ALONSO ZAMUDIO
"LA HERRAMIENTA"
Una viejita buscaba
en la cama a su marido,
y siguiendo extraño ruido
hacia el baño caminaba.
Allí el hombre se encontraba
en actitud sospechosa,
tenía en su mano una cosa
ya muy vieja y arrugada:
una revista afamada
por sus mujeres hermosas.


Ya sin pena en la mirada
dice el viejo a la mujer:
“No me vengas como ayer
con que te tengo olvidada.
Hace varias temporadas
que no lo miro contento.
Hoy le dedico un momento
porque no hay quien lo consienta,
y como buena herramienta
pues le doy mantenimiento.

Magnífica me salió
haciéndola de barrena,
como cincel era buena,
cuántos boquetes abrió.
De regla también sirvió
midiendo profundidad,
y partió por la mitad
mejor que un hacha con filo,
también levantaba en vilo,
salió buena de verdad.


Pues sí, la usaste bastante,
- le contesta la viejita -
mas de qué te sirve ahorita,
si ya no hay quien la levante.
Cual carrera de elefantes
ya no la paras con nada;
pero en buena vacilada,
para que mal no te sientas,
si te sirve de herramienta
ha de ser para plomada.