CARLOS ALONSO ZAMUDIO
DESPEDIDA DE SOLTERA
Despedida de soltera,
fiesta de gran trascendencia,
intercambio de experiencia
de ancianas y quinceañeras.
La ciencia de las armeras
se transmite a la inocente,
que está que trina los dientes
por estrenar lo aprendido,
y darle gusto al marido
cuando se ponga exigente.
Es el único momento
de la vida femenina
en la que todas opinan
con bases y fundamentos.
Sin lastimar sentimientos
le dan paso a la razón,
cada quien da su opinión
sobre aquello que le gusta,
y ninguna se disgusta
si cambian de posición.
Una trae su recetario
y lo comienza a exponer:
“Esto debes de saber
sobre el arte culinario.
Si te gana el calendario
no te detengas por nada,
hazle postres de parada,
y enséñale que es la ley
el plátano con mamey
y su leche condensada.
Ponle los huevos al punto,
dale la papaya fresca,
otra cosa que se ofrezca
procuren hacerla juntos.
Cuida bien de su conjunto,
complácelo de a diario,
y atiende mi comentario:
Que se te muera en la raya;
pues no quieres que se vayan
sino todo lo contrario.
CARLOS ALONSO ZAMUDIO
CUIDADO CON LAS MUJERES
Voy a hablar de tres mujeres
que vienen a mi memoria,
aparecen en la historia
pues brindaron sus placeres.
Puede haber mil pareceres,
y no es nada personal,
con su fuerza natural
sin armas pelearon guerras,
porque en su cuerpo se encierra
un poderoso arsenal.
Mata-Hari fue una espía
que robó cosas secretas.
Supo usar muy bien las tretas
que el negocio le exigía.
Ella rápido cogía
cualquier comunicación.
Sacaba la información
sin tortura ni cuchillo.
Tenía método sencillo:
los domaba en el colchón.
A Marco Antonio desploma
Cleopatra con su cintura.
También se la puso dura
al César que estaba en Roma;
éste no lo tuvo a broma,
persiguió a los pretendientes.
Después le dijo un sirviente:
aquellos pronto escaparon,
pero ya se la picaron
como dos o tres serpientes.
A Sansón engatusó
Dalila con frases tiernas,
y muy pronto, entre las piernas,
su cabeza acomodó.
Con los pelos le jugó
para hacer que se durmiera,
y evitar que se viniera
de sus garras a escapar,
y dijo a abrir y cerrar
las patas de la tijera.
Aquí vamos terminando,
ya viene la moraleja,
tiene sus armas la vieja
pa’ estarnos amenazando.
Ya termino redondeado
con un mensaje sencillo:
con mi voz como martillo,
una nueva frase acuño,
pega el hombre con el puño,
la mujer con el… Rodillo.
DANIELA MELENDEZ FUENTES
ESTA DECIMA SOLO APARECE IDENTICADA COMÖ:
DANIELA MELENDEZ FUENTES
Me muero por conocer
La manera de atraparte,
De amarrarte y no soltarte
Aunque tu quieras correr,
Quiero ser por ti mujer,
Vibrar en tus sensaciones,
Llena estoy de pretensiones
Pero mas quiero una cosa,
Quiero en tu cielo ser diosa
Y escuchar tus oraciones.
Ante la desilusión,
Tomo al toro por los cuernos,
Los males no son eternos,
Menos, si tu corazón
Es joven cual ventarrón
Que va naciendo al instante,
Píenselo, vive triunfante
Que amores de 100 años,
No son males de 100 años
Ni hay mujer que los aguante.
Tu vives en mis zapato
En mis piernas y en mi falda,
En el medio de mi espalda
En mi boca y en mi olfato,
Ayer en un arrebato,
Quise al amor, ignorarlo
Porque uno puede intentarlo
Con el poder de la mente,
Ignorar lo que se siente
Pero jamás olvidarlo.
Que tus ojos son los dueños
Mi presencia lo declara,
Porque el sabor de tu cara,
Me hace los pasos pequeños,
Hagamos lumbre los leños,
Quiero anidarte en premura
Por el subsuelo y la altura,
Acércate, da los pasos
Que para alcanzar mis brazos
Es muy cortita la altura.
Que hicieras si yo te planto
Como una lluvia en exceso,
Un inesperado beso
En tu boca de amaranto?
Haber, apuéstame un tanto
A que estallo este misil,
De amor en el gran cantil
De tu durazno jugoso,
Y que te vuelvo rebozo
De mi espalda juvenil.
No hay un momento en que pueda
Dejar de pensar en ti,
Ya pasó el tiempo y ni así
Tu imagen se desenreda,
Caminar sobre una rueda
Es el quererte olvidar,
Pues siempre regreso a dar
Al huracán de tu amor,
Tan fuerte y devastador
Que me vuelve a revolcar.
Ya no lo puedo evitar,
A cada rato me escapo
Cuando la mente destapo
Para solo en ti pensar,
No puedes imaginar,
Lo que aquí dentro yo siento,
Al decírtelo, no miento
Porque vivo un alboroto,
Desde que traigo tu foto
Colgada en el pensamiento.
ENCUENTRO DE JARANEROS
-ENCUENTORS DE JARANEROS EN TLACOTALPAN-
LA PEQUEÑA EQUIVOCACION
ANGEL RUIZ
Esta es la peculiar historia de un joven enamorado y un amor común y corriente, victimas de una pequeñísima equivocación...
Con la más sana intención de alagar a su novia, pensó en obsequiarle unos guantes (pues vio que los que tenía, ya estaban muy gastados) .... los compró, pidió que los envolvieran para regalo y con un mensajero los envió; él, muy inspirado, anexo el siguiente recado...
“Mi amor”
de que te gusten no se,
mas aquí te envío el reemplazo
de los que te hice pedazos
el día que te los quité,
recordarás cuando fue,
que actuando desesperado
te los quité desgarrados
en forma imprudente,
y aunque son de los corrientes,
es lo mejor que he encontrado.
Sensible como mujer,
yo se que sientes bonito
cada vez que te los quito
y te los vuelvo a poner,
en ti yo noto el placer,
en tus ojasos tan bellos,
en los momentos aquellos
que tu confianza me gano,
y dejas libres mis manos
que te acaricien sin ellos.
Si los estrenas esta noche,
yo te voy a suplicar
¡ no te los vayas a quitar
antes de subirte al coche !,
tampoco los desabroches,
pues se te pueden caer
y el frío echarte a perder
esa piel tan delicada,
que es por ellos resguardada
y que yo beso a placer.
La empleada me dio garantía,
a los suyos le eche una ojeada,
y ni una sola lavada
le ha dado en 90 días,
igual creo que tu harías,
usándolos varias veces,
unos 4 ó 5 meses
sin mojarlos para nada
igual que los de la empleada,
que a los tuyos se parecen.
Sugiérele a tu mamá...
que me enseñe los suyos,
y unos nuevos con orgullo
a la medida tendrá,
pues ya muy viejos están
los que usa para el frío,
en cambiárselos confío
y es que muy mal
se los vi la otra noche
que se los quito en el coche
pa’ lavarlos en el río.
“te amo”.
Y así terminó su recado nuestro amigo enamorado, ¡pero olvide decirles cual fue la pequeña equivocación.......! justo cuando él compraba los guantes, una dama a su lado compró unos calzones, y no se porque razones, equivocada les dieron la mercancía que adquirieron, entonces, en lugar de guantes le envió a su amada unos calzones. (una vez hecha esta aclaración, favor de volver a leer.)